breaking news New

En Dallas y 800 ciudades de EU Marchan más de un millón contra armas

marcha 21

Nota Novedades

News Dallas, Tx.- Miles de estudiantes se manifestaron en esta ciudad como parte de la mega marcha que reunió más de un millón de jóvenes activistas y estudiantes a nivel nacional el sábado anterior para demandar del Congreso federal y del presidente Donald Trump la aprobación de leyes que restrinjan la venta de armas. Decenas de cientos de alumnos volvieron a apoderarse de algunas de las principales calles de Dallas bajo el lema “Marcha por Nuestras Vidas” con el fin de sumarse a los actos masivos que se llevaron a cabo en 800 ciudades de los Estados Unidos y otras partes del mundo. Los eventos se efectuaron en repudio a las repetidas masacres suscitadas en las escuelas del país durante los últimos años y contra la fácil adquisición de un arma de fuego, principalmente por adolescentes. Leyendas y testimonios como “Una joven mujer perdió a su amiga en un tiroteo y luego se suicidó”. “Un estudiante universitario fue detenido a punta de pistola en una tienda de conveniencia”. “Una alumna de preparatoria está asustada por su vida después de que su campus estuvo cerrado en medio de amenazas desconocidas”, destacaron en la multitudinaria manifestación en Dallas.

Estas voces estuvieron presentes entre los miles que protestaron el sábado en el centro de Dallas durante la “March for Our Lives” que se efectuó para exigir leyes más estrictas sobre control de armas, como límite de edad para las compras, prohibiciones de armas de asalto y mecanismos para incrementar su capacidad, y mejores controles de antecedentes criminales. “Este es un momento difícil… Creo en la Segunda Enmienda, pero también creo en el derecho a la vida”, indicó Waed Alhayek, un estudiante de la Universidad de Texas en Arlington, luego de describir el momento en que estuvo detenido a punta de pistola hasta que la policía intervino. Las protestas se llevaron a cabo en toda la nación, incluso en Austin, Fort Worth y Houston, mientras los estudiantes del país demandaban una mayor acción de los legisladores federales y de Trump después del tiroteo en una preparatoria de Florida donde murieron 17 personas. Los jóvenes activistas dijeron que estaban cansados de los tiroteos masivos en las escuelas y cansados de temer que pudieran ser los siguientes. Quieren cambios en las políticas para ayudar a detener estos asesinatos. A estos adolescentes se unieron padres, abuelos, maestros e incluso exalumnos de la Marjory Stoneman Douglas High School de la Florida. Los bateristas participantes en Dallas energizaron a la multitud mientras los manifestantes cantaban “Voten” y “¡Ni uno más!” “Esto es para cada niño que alguna vez haya tenido miedo de ir a la escuela”, manifestó Courtney Harris, estudiante de último año de Frisco Centennial High School, que marchaba con un puñado de compañeros de clase. Kevin Owens, un educador de arte en Mesquite, llevaba un letrero que decía “Gente sobre política”. Señaló que le preocupaba la seguridad de sus alumnos de primaria todos los días. Los políticos deben hacer lo que es correcto para los niños, no los grupos de cabildeo con un alto índice de dólares, de lo contrario deben ser expulsados de la oficina, recalcó. “Necesitamos unirnos, y este es un comienzo”, apuntó. “También tenemos que mostrar lo que nos importa en la casilla de votación”. Los estudiantes instaron a los participantes a no dejar de luchar por el cambio después de la marcha del sábado. Un día antes, el viernes, alumnos en Dallas iniciaron los actos de protesta contra las armas y la violencia en los planteles. Estudiantes de la preparatoria Townview Magnet en Oak Cliff realizaron un evento pacífico en repudio de las matanzas en las escuelas. La policía resguardó a los estudiantes en todo momento y a quienes se mantuvieron en orden portando pancartas en alusión a los tiroteos en las instituciones académicas y al número de víctimas, como ellos. Tras unos 20 minutos, los alumnos regresaron a clases.

CINDY, UN EJEMPLO Cindy Mora, estudiante de primer año en la Preparatoria Skyline de Dallas, había estado buscando silenciosamente una forma de actuar. La joven y sus amigas fueron puestas bajo llave en su escuela, esperando tensamente, cuando su escuela se encontró bajo amenaza sin saber si el peligro era real. Entonces, Mora lanzó Schools Taking Action Today (STAT, por sus siglas en inglés), para organizar a estudiantes y adultos jóvenes en un esfuerzo por impulsar cambios en las políticas. Mora, de 15 años, dijo que aquellos que pueden votar deben registrarse, pero los que son demasiado jóvenes todavía pueden usar sus voces para pedir un cambio. “Este no es el final de nuestro movimiento, sino el comienzo”, enfatizó. “Les pido que tomen este impulso que se está construyendo y lo usen para traer el cambio que desean ver”. Los planes ya están en marcha para los eventos de abril y una manifestación contra la Asociación Nacional del Rifle está programada cuando el grupo celebre su reunión anual en Dallas. “Cuando la NRA intente sacudir nuestra ciudad, no nos moveremos de nuestras demandas en contra de la venta de armas”, expresó Alhayek. Sólo un puñado de opositores se hicieron presentes en la marcha, incluido un hombre que caminaba entre la multitud con una camisa que decía “Mantenga la calma y recargue”. En Austin, miles más se presentaron en el Capitolio de Texas, donde oradores incluyeron al actor Matthew Mc- Conaughey; residentes de Parkland, Florida; y la estudiante de quinto grado Marie-Therese Morosky, quien dijo haber perdido a varios amigos en el tiroteo de Sandy Hook Elementary School en 2012. La joven se escondió debajo de su escritorio en su escuela, a una milla de distancia, mientras sucedía el trágico acontecimiento. Morosky ha estado en Washington cinco veces para reunirse con legisladores, incluido el personal del senador de Texas Ted Cruz. Según la adolescente, los parlamentarios que escucharon su historia lloraron, pero recalcó que Cruz todavía tenía que abogar por leyes de armas más estrictas. “Desde el tiroteo de Sandy Hook, he estado tratando de evitar que algo como esto vuelva a suceder”, manifestó, parada en un taburete detrás del atril.

UN MILLON DE PARTICIPANTES Más de un millón de personas, mayoritariamente estudiantes, salieron el sábado a las calles de unas 800 ciudades de los Estados Unidos para reclamar un mayor control al acceso de armas en el país en el que más tiroteos suceden dentro de centros educativos del mundo. “Hoy es el comienzo de un nuevo y brillante futuro para nuestro país. Salimos a la calle para exigir leyes de control de armas de sentido común, nosotros somos el cambio”, exclamó ante la multitud congregada en Washington Cameron Kasky, uno de los sobrevivientes del tiroteo de la escuela de Parkland, en Florida, donde hubieron 17 víctimas mortales. Kasky, de 17 años, organizó junto a varios de sus compañeros del colegio Marjory Stoneman Douglas la “Marcha por Nuestras Vidas”, que reunió a unas 800,000 personas en la capital del país, según organizadores, para exigir que se apliquen medidas que pongan fin a la violencia armada. El debate nacional sobre el acceso a las armas regresó a la orden del día después de que el pasado 14 de febrero Nikolas Cruz, un joven de 19 años, asaltara su antigua escuela en Parkland con un fusil de asalto AR-15, matando a 14 estudiantes y tres profesores. “Da miedo ir a la escuela sabiendo que esto está pasando mucho ahora, es muy triste. Queremos una solución pronto”, aseveró Dayana Batres, una estudiante de 14 años de la escuela preparatoria Albert Einstein en North Kensington, Maryland, que acudió a la protesta con su madre y dos hermanas. Precisamente, hace un mes hubo una amenaza de bomba en la escuela de Dayana, que tuvo que permanecer sentada en el suelo durante tres horas sin poder contactar con sus padres. “Fue un calvario, recibí la alerta del colegio y yo sabía que mis hijas estaban dentro, pero no podía hacer nada”, relató la salvadoreña Myrna, madre de Dayana, que dijo que cada día reza por la mañana para que no pase nada a sus hijas en la escuela. Por suerte, esa amenaza quedó en un susto, pero hizo ver a la familia Batres que el fácil acceso a las armas es un problema que puede afectar a cualquier persona en Estados Unidos. Para Forrest Christoffers, estudiante de la Universidad Estatal de Florida, el ataque en la escuela de su estado “lamentablemente” no le sorprendió. “En Florida sufrimos el tiroteo en la discoteca Pulse, hace unos meses hubo otro en Las Vegas y luego el de Parkland. Estas cosas se han convertido en tan regulares que no te sorprende tanto que ocurran y creo que pueden pasar otra vez fácilmente”, señaló a la agencia española EFE, Christoffers, que tuvo que quedarse encerrado hace dos años en la biblioteca de su universidad por un “tirador activo” en su campus.

MEDIDAS INSUFICIENTES Para solucionar esta crisis, el presidente estadunidense, Donald Trump, ha sopesado incrementar la edad legal para el porte de armas a los 21 años, armar a los profesores, prohibir el acceso a armas de asalto y vetar la venta de los conocidos “aceleradores de disparos”. Hasta ahora, el Departamento de Justicia emitió el viernes anterior la ley para prohibir la venta de este tipo de dispositivos, que multiplican la capacidad de las armas de fuego, pero las otras propuestas se han quedado a medio camino de momento. “Armar a los maestros no funcionará… Nos hacen sentir como criminales, cuando deberíamos sentirnos apoyados y empoderados en nuestras escuelas”, aseguró ante la multitud en Washington Edna Chávez, alumna de 17 años de una escuela de Los Ángeles. La manifestación en Washington, la central en la jornada del sábado y a la que acudieron numerosas personalidades, como la cantante Miley Cyrus, estuvo acompañada por más de 800 concentraciones alrededor de la nación y en otras ciudades del mundo. Al menos unas 20,000 personas, de acuerdo a medios locales, se congregaron en el parque Pine Trail, a poco menos de 2 millas de la escuela Marjory Stoneman Douglas, escenario del último tiroteo masivo en Estados Unidos. En Nueva York unas 175,000 personas se manifestaron, mientras que en otras ciudades del país, incluyendo Boston, Los Ángeles, Atlanta y Houston, más de 150,000 personas en total, según estimaciones de los organizadores, pidieron al Congreso estadunidense y a Trump que legislen para reducir el impacto de las armas en las aulas. En lo que va del año, 33 incidentes con armas han ocurrido en centros educativos estadunidenses, incluyendo sucesos sin heridos, según datos de la organización Everytown for Gun Safety.

0 Comments

Leave a Comment

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Don't have account. Register

Lost Password

Register