breaking news New

Por la vuelta

opinion-121

Por: Félix Cortés Camarillo

La historia vuelve a repetirse, mi muñequita dulce y rubia/ el mismo amor… la misma lluvia el mismo, el mismo loco afán.- Tinelli/Cadícamo, Por la vuelta. Cíclicamente, el deporte mexicano es sacudido por la bipolaridad de su experiencia internacional que se balancea entre el júbilo que nos despiertan unos atletas que tienen débil soporte institucional -y así hacen sonar con repetida frecuencia el Himno Nacional en la parte superior del podio de triunfadores-y la frustración de otros populares deportistas que, protagonistas de la noticia y de las discusiones de cantina, repetidamente fracasan en una etapa que en todas las disciplinas se identifica de manera incesante con el “ya merito” o la no llegada al llamado “quinto partido”. La edición 2018 de este fenómeno casi coincide en el calendario, en la Copa del Mundo FIFA de Rusia y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, Colombia. No podían empatarse en el tiempo por las reglas que rigen al deporte internacional desde que se ha convertido en un negocio trasnacional, especialmente por las necesidades de programación y comercialización de las emisoras de televisión. De Barranquilla, los representantes mexicanos regresaron con una carretada de docenas de medallas tutti frutti. Los triunfos de las y los mexicanos en raquetbol, clavados, taekwondo, natación, futbol soccer, campo y tiro con arco, se dieron a pesar de la reducción del presupuesto y la previsiblemente ineficiente conducción en la Conade del señor Alfredo Castillo Cervantes, ajonjolí insípido de todos los moles de la función pública. Del lado de enfrente, la Selección Nacional de futbol, ese millonario negocio de la muy privada Femexfut -nada que ver con la Conadesólo tuvo dos momentos de notoriedad: su noche de la vida loca con unas chicas de las que les dicen escorts, y que antes llamábamos putas, y la ilusión que viajaba en tranvía cuando los mexicanos le ganaron a una selección alemana floja y sin motivación. Lo demás fue volver a las estrechas vías del ferrocarril tradicional. Será para la próxima. Será para la próxima, desde luego. Pero para lo de hoy, para lo de ayer, urge una revisión de la política oficial, del Estado mexicano, hacia el deporte. No se puede seguir considerando al deporte simplemente como un entretenimiento masivo, mediante el cual se distrae la atención de los mexicanos fuera de los problemas centrales de la sociedad, de su economía, de su política. Es imprescindible incorporar el deporte, el deporte no profesional, a un integral sistema educativo nacional. ¿Se ha dado cuenta usted de cuántas escuelas primarias públicas en su municipio, delegación o estado cuentan con una alberca activa, una cancha de basquetbol decente, una pista y campo de atletismo? ¿Hasta cuándo los atletas amateurs y sus familiares tendrán que seguir boteando para poder asistir a sus competencias y comprar ellos mismos sus uniformes? Si la verdad es que la mayoría de los mexicanos votó por un cambio, ello debe incluir la manera en que se considera y se maneja el deporte en nuestro país. Si seguimos considerándolo como un exclusivo gran negocio de unos cuantos, solamente estaremos regresando por la vuelta, el mismo, el mismo loco afán. PILÓN Los dictadores de todas las latitudes, cuando sus problemas internos crecen, inventan atentados en su contra, generalmente fallidos, para poder incriminar a sus adversarios políticos. Los que te quieren matar simplemente van y te matan. Así fue con el atentado a Reinhard Heydrich, en la Praga ocupada de 1942; así sucedió en 1961 con Rafael Leónidas Trujillo, en el atentado de 1961, en la carretera de Ciudad Trujillo a San Cristóbal, un atentado patrocinado por los Estados Unidos y un episodio que da un telón de fondo a la estupenda novela “La fiesta del chivo”, de Vargas Llosa. Por eso, el “atentado” dinamitero en contra del dictador Maduro, de Venezuela, huele a invento. Maduro tiene ahora motivación y argumento para incrementar la represión en contra de “la derecha” venezolana local y de Miami, y para distraer la atención de los problemas de desabasto acusando al presidente de Colombia de estar detrás del supuesto atentado. En este mundo, el que te quiere matar no te avisa: te mata.

0 Comments

Leave a Comment

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Don't have account. Register

Lost Password

Register