Ana Torroja guía en Cap Roig un viaje emocional

Palafrugell (Girona), 18 ago (EFE).- Si las giras de Mecano se prolongaron durante la década larga que va
del arranque de los 80 a principios de los 90, la que ha llevado a Ana Torroja a Cap Roig en este 2026 ha
sido una invitación al público a reencontrarse con las emociones que le transmitían aquellas canciones.
No todos los temas fueron los que hace cuatro décadas encumbraban a la protagonista de esta noche y a
los hermanos José y Nacho Cano, pero era obvio que el auditorio disfrutaba especialmente cuando
sonaban acordes como los de ‘Los amantes’ o ‘Me colé en una fiesta’, que siguieron al tema obligado de
arranque, ‘Se ha acabado el show’.
AAna Torroja, como a quienes tenía delante, también se la vio disfrutar, en su caso de un escenario como
el de Cap Roig, el festival que organizan Clipper’s Live y CaixaBank en un rincón idílico de la Costa
Brava que contrasta con aquellos de macroconciertos a los que tuvo que enfrentarse cuando contaba sus
años con un dos por primera cifra.
A Cap Roig, la frontwoman de Mecano llegaba con nueva propuesta musical, ese ‘Se ha acabado el show’
que es canción, álbum y nombre de gira, aunque la magia llegaba con piezas como una versionada ‘Cruz
de navaja’, ‘A veces bien y a veces mal’ o ‘El 7 de septiembre’ por esa capacidad de transportar a los
asistentes a momentos de sus vidas asociados a una melodía.
Una voz que forma parte de la memoria colectiva
De su trabajo en solitario sonaron para los que la cantante denominó «los valientes» temas destacados
como ‘A contratiempo’, ‘La maleta’, ‘Ya no te quiero’ o ‘Sonrisa’, todo acompañado de banda y
escenografía que ejercían poco más que de complemento para alguien cuya voz forma parte de la
memoria colectiva.
Además, Ana Torroja tiene ahora el superpoder de jugar con el tiempo y conseguir que en un festival
como el de Cap Roig, de público variopinto por su circunstancia geográfica y estacional, todos los
asistentes asuman el rol de fieles seguidores del artista de turno y coreen las letras sin fallar un verso.
La comunión fue absoluta cuando sonaron «para los nostálgicos» por contraposición a «los valientes» los
acordes de ‘Hijo de la Luna’ y la catarsis llegó con ‘Mujer contra mujer’, ‘Ay que pesado’ y unas cadenas, o
medley en la terminología más usada en el contexto, de pedazos de la historia de Mecano.
La virtud de combinar recuerdos y nueva creación
La virtud de Ana Torroja ha sido la de combinar recuerdos y nueva creación de manera que el hilo entre
ella y el público ha mantenido la tensión necesaria en todo momento.
Se reservó, eso sí, una traca de impacto para el final con ‘La fuerza del destino’ y ‘Un año más’ para acabar
a capella un improvisado medley compuesto de peticiones del público, convertido en quinto integrante de
la banda, ya sin nadie más sobre el escenario que una generosa artista que se resistía a acabar el show.
Tanto se resistió que aún se guardó una última carta con ‘Me cuesta tanto olvidarte’ y aquella estrofa con
tanto sentido en una noche como la de Cap Roig: «Entre el cielo y el suelo hay algo, con tendencia a
quedarse calvo de tanto recordar…».
Por lo que se refiere a Cap Roig, solo le queda una bala para agotar el cargador de 2026 y, después de una
cita con la nostalgia de este calibre, la única manera de redoblar la apuesta era subir las revoluciones con
una leyenda del rock and roll nacional como Miguel Ríos, en cuyas manos recaerá este martes la
responsabilidad de clausurar el festival. EFE
David Álvarez
novedadesnews33 Posts



0 Comments