Bad Bunny reivindica que América es un continente, no solo EEUU, en el Super Bowl

“Desde nuestra ‘casita’, los mexicanos nos emocionamos al escuchar esta frase (‘God Bless America’) tan ‘gringa’ -que recae sobre nosotros y es utilizada para diferenciarnos- en una reivindicación a todos los países que integran el continente”, explicó la especialista en reguetón, Patricia Salinas, sobre una región mayoritariamente “católica y espiritual”, especialmente entre la comunidad migrante atacada por Trump.
Para la autora de ‘Vamos pal perreo’ (2020), Bad Bunny logró en la era de la velocidad informativa y la rivalidad política de EE. UU. con Latinoamérica, la atención -a lo largo de 13 minutos- de 135.4 millones de espectadores con un mensaje “antagonista” al mandatario republicano basado en la “unión”, ‘TOGETHER WE ARE AMÉRICA’, impreso en un balón de fútbol.
Salinas señaló que el fenómeno del reguetón de “género a cultura musical”, como ocurre también con el K-pop, lleva más de 30 años “gestando su éxito en un mismo idioma, el español”, a diferencia de las barreras que enfrentaron artistas del pop latino como Ricky Martin (1971), quien para “internacionalizar” su música tuvo que cantar en inglés. Sobre la historia del reguetón en tono de protesta, la investigadora retomó ese episodio en el que el ‘conejo malo’, acompañado de Residente y Ricky Martin, estuvo presente en las protestas que provocaron la dimisión del entonces gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló en 2019. “La movilización estuvo encabezada por los tres en un ambiente donde la música de protesta fue el reguetón y los mítines para protestar eran perreos enfrente de la catedral (de San Juan) y del Palacio de Gobierno”, describió de este género en el que temas como ‘Te boté’ (2017) se transformó en consigna social. Incluso considera que Peso Pluma y diversos intérpretes del regional mexicano contemporáneo se han beneficiado de esta cultura que está “sembrando un ambiente político en español”, en un momento de la historia en que además la gente “escucha más música que nunca” debido a las plataformas de streaming.
“La música está redefiniendo las palabras en el ámbito político -como cuando Trump intenta llamar Golfo de México a Golfo de América- lo que además le da un valor al español y logra que las generaciones más jóvenes, sobre todo hijos de migrantes latinos, estén más motivados a aprenderlo”, resaltó. La “cultura musical” en boca de políticos
Salinas explicó que el ámbito de la cultura, la música está “adquiriendo el poder” de estar en boca de Trump o la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, porque detrás de un género ya “hay agrupaciones organizadas de millones de personas” que “mueven la conversación y la tendencia política de un país”.
Y es que un día después de la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl, la titular del Ejecutivo calificó de “interesante” el espectáculo en el que también participó Ricky Martin y Lady Gaga.
Salinas admitió que lo más importante de esta atención generada por Bad Bunny viene después del concierto y qué se hace con ella para la comunidad latina, porque “los cantantes no necesariamente tienen la responsabilidad de gestionar lo que les toca a los políticos”.
Bad Bunny reivindicó en su show del Super Bowl que América es todo el continente, no solo Estados Unidos, con un despliegue de todas las banderas de la región, uno de los elementos de su espectáculo más aplaudidos en Latinoamérica y de los más criticados por la derecha estadounidense.
El cantante cerró su concierto en el deporte más estadounidense al grito de «¡Dios bendiga a América!», con un balón de fútbol americano que decía «Together we’re America» («Juntos somos América») y un desfile con las banderas y nombres de cada país del continente, desde Chile hasta Canadá. Este acto del puertorriqueño fue tan polémico porque en Estados Unidos «América» se usa como sinónimo corto del país, explica a EFE Omar Wasow, profesor asistente del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Berkeley.
«Para los ciudadanos de Estados Unidos, hay una perspectiva estrecha, que es que ‘América’ quiere decir ‘Estados Unidos de América’. Y creo que la mayoría de los estadounidenses no piensan en América Latina o América del Sur, o ni siquiera América del Norte», expone Wasow en una entrevista. Un «choque» geopolítico
El concepto de América de Bad Bunny se contrapone al de la Administración del presidente Donald Trump, quien ha pedido renombrar el Golfo de México como ‘Golfo de América’ y ha revivido la Doctrina Monroe, que señala que «América es de los americanos», en referencia a los estadounidenses. Por ello, el artista provocó «un choque» con «el pensamiento imperialista» de «muchos estadounidenses», indica a EFE el investigador puertorriqueño Cruz Bonlarron Martínez, autor del artículo ‘El show de Bad Bunny en el Super Bowl fue arte político en su mejor momento’ de la revista Jacobin.
«Creo que es reivindicativo, especialmente por el momento geopolítico que vivimos, con la operación ilegal de Estados Unidos en Venezuela, violando la soberanía venezolana, con todo el chantaje que ha hecho la Administración de Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, contra los gobiernos de América Latina», opina.
La exhibición de banderas extranjeras en el evento más visto de la televisión estadounidense causó críticas de ‘influencers’ del movimiento MAGA (‘Make America Great Again’), como Matt Walsh y Laura Loomer, quien pidió realizar una redada del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) contra los participantes.
«El hecho que compartamos un hemisferio no nos hace connacionales», expresó Walsh en sus redes sociales.
Al respecto, el profesor Wasow explica que «una gran parte de cómo funciona la política estadounidense ahora son los símbolos y la bandera es uno de los símbolos más venerados, particularmente en la derecha, así que tener otras banderas visibles se convierte en una competencia de símbolos».
La «unión americana» de Bad Bunny
En contraste con la opinión de Trump, quien llamó al acto una «afronta a la grandeza de América», latinoamericanos destacaron la «unión» promovida por Bad Bunny, como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien lo consideró «muy interesante». «Que haya cantado en español en el Super Bowl y que el mensaje sea de unión de América, del continente americano porque menciona todos los países, al final de la canción, incluido Estados Unidos y Canadá, entonces, está hablando del continente americano», celebró la mandataria mexicana en su conferencia matutina.
Wasow, experto en relaciones raciales y étnicas, destaca la intención del concierto de Bad Bunny de «intencionalmente» promover el «orgullo» de una «identidad panlatinoamericana».
Aunque el artista no habló en concreto del ICE, como cuando recibió el Grammy al mejor álbum del año, Bonlarron Martínez piensa que el acto sí fue político por simbolismos como las banderas, que invita a que «los estadounidenses piensan en el resto del continente y en los efectos que está teniendo la política de Trump».
«Hay un punto muy importante de política y el hecho de que usó todas las banderas de la región y que usó la palabra América pensando en América como grande, no como Trump, (sino) pensando en la patria grande, yo creo que era bastante político», menciona.
Las reproducciones en Spotify de Bad Bunny en EEUU aumentaron un 470 % tras el Super Bowl. Las reproducciones en Spotify de Bad Bunny en Estados Unidos aumentaron un 470 % y las globales crecieron un 210 % tras su espectáculo del medio tiempo del Super Bowl.
En cuanto subió al escenario, los fans reaccionaron de inmediato, recurriendo a Spotify en tiempo real para interactuar con su música durante y justo después de la presentación de medio tiempo. Los invitados sorpresa de Bad Bunny también registraron aumentos, con las reproducciones de Ricky Martin subiendo un 145 % en EE. UU. después de la presentación, según los datos de Spotify.
Los temas cantados durante el Super Bowl están obteniendo asimismo incrementos significativos de reproducciones en EE. UU., destacando ‘Yo Perreo Sola’ (2.170 %), ‘El Apagón’ (1.320 %), ‘Party’ (1.130 %) y ‘Lo que le pasó a Hawaii’ (1.040 %). El cantante puertorriqueño protagonizó un gran espectáculo lleno de referencias a la cultura puertorriqueña y latina, y reivindicó que América es todo el continente, no solo EE. UU., con un despliegue de todas las banderas de la región. Las críticas de la derecha estadounidense, que ya había rechazado su elección para el Super Bowl, no se hicieron esperar. El propio presidente Donald Trump llamó al acto una «afronta a la grandeza de América». Bad Bunny actualmente ocupa los seis primeros puestos de la lista diaria de canciones más escuchadas en Spotify en EE. UU. y, solo en enero, superó los 1.300 millones de reproducciones a nivel global, mientras los fans revisaban su música antes del Super Bowl. Es el único cantante nombrado Artista Global del Año de Spotify en cuatro ocasiones.
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