Contrata el Gobierno federal a operador del Cártel de Juárez

EPN1
Ex directivo del Banco de México, sentenciado por ser operador financiero de la organización de los Carrillo Fuentes, recibió contratos por más de 396 millones de pesos de la Cruzada contra el Hambre.

CIUDAD DE MÉXICO.-

Era el miércoles 26 de

octubre de 2005, cuando la Procuraduría

General de la República

(PGR) aseguró a Rodolfo

David Dávila Córdova, luego de

encontrarle cuatro cajas repletas

con 37 mil billetes de 20 dólares

en su camioneta Ford Ecosport

negra estacionada cerca del cruce

de avenida Universidad y el

Eje 5 Sur.

Los fajos de billetes, que pesaban

más de 30 kilos, sumaban

una fortuna: 740 mil 40 dólares,

pero eran apenas una porción

de las millonarias transacciones

que el tripulante de la camioneta

Ecosport supuestamente manejaba

a través de sus casas de

cambio, como parte de una sofisticada

red de lavado de dinero

del Cártel de Juárez.

Dávila Córdova, confesó que

el dinero que llevaba pertenecía

a la organización de los hermanos

Carrillo Fuentes, y que se

dedicaba a lavar los dólares a

través de transferencias electrónicas

que realizaba a distintos

países, por medio de sus casas

de cambio.

A una década de la detención,

el equipo de Investigaciones Especiales

de Aristegui Noticias,

con el apoyo de la plataforma

Connectas y el International

Center for Journalists, retomó el

caso a partir de que Dávila Córdova,

quien fue exfuncionario

del Banco de México y estuvo

detenido en el penal del Altiplano

por ocho años, se ha convertido

en contratista del gobierno de

Enrique Peña Nieto, en su programa

social estelar: la Cruzada

Nacional Contra el Hambre. Los

recursos por más de 396 millones

de pesos (unos 25 millones

de dólares, al tipo de cambio de

2013) se entregaron a empresas

inexistentes y por servicios que

nunca se realizaron.

‘EL CÓNSUL’

Rodolfo David Dávila Córdova

tenía un apodo que lo describía

a la perfección: ‘El Cónsul’.

Lo llamaban así, porque el presunto

intermediario del Cártel

de Juárez tenía contactos con

autoridades federales.

De 1988 a 1990, El Cónsul

había trabajado para el Banco

de México como Subgerente de

Cambios Nacionales. Entre sus

tareas estaba el fijar la política

de compra-venta de divisas,

además de vigilar las transacciones

realizadas en los mercados

cambiarios. Luego trabajó como

subdirector de inmuebles de la

Secretaría de Comunicaciones

y Transportes (SCT). Permaneció

en el gobierno federal hasta

2003.

Según el proceso que se siguió

en su contra, Dávila Córdova

fue reclutado por el Cártel de

Juárez para ejecutar operaciones

de lavado de dinero, a través del

centro cambiario ‘Envíos del

Ahorro’, en el que era socio con

el 32 % de las acciones.

Ocho años después de haber

sido encarcelado, acusado de

ser el intermediario financiero

de cárteles de la droga de México

y Colombia, El Cónsul se

incorporó como contratista de

la Cruzada Nacional Contra el

Hambre.

En dos transacciones realizadas

entre octubre y diciembre de

2013, dos empresas en las que

Rodolfo David Dávila Córdova

aparece como socio y apoderado

legal recibieron más de 396

millones de pesos (equivalentes

a 25 millones de dólares, conforme

al tipo de cambio de ese

momento) del programa federal.

Las empresas se denominan

Grupo Comercializador Cónclave

SA de CV y Prodasa SA

de CV. En una licitación por

207 millones 779 mil pesos de

la Cruzada Nacional contra el

Hambre, aparece la firma del

presunto operador del narcotráfico

como representante legal de

Cónclave.

Su hermano firmó como apoderado

de Prodasa SA de CV,

en un segundo contrato también

con fondos federales por 188

millones 662 mil pesos.

En el acta constitutiva de Prodasa,

El Cónsul aparece como

socio mayoritario, con el 70 %

de las acciones.

Tanto Cónclave como Prodasa

son empresas ‘fantasma’, que

cobraron por servicios que nunca

realizaron.

Recibe apoyo

En 2013, el supuesto operador

financiero del Cártel de Juárez

acudió con Wistano Luis Orozco

García, exdirigente del Partido

Nueva Alianza en el Distrito

Federal, a quien le entregó un

sobre cerrado que contenía su

propuesta para integrarse como

proveedor de la Cruzada Nacional

Contra el Hambre. Así quedó

consignado en un acta.

Wistano era una especie de

intermediario de la Secretaría de

Desarrollo Social (Sedesol) en

Morelos, estado donde reside

Rodolfo David Dávila Córdova,

El Cónsul.

Tras renunciar a principios

de 2013 a la Presidencia de

Nueva Alianza en la capital de

México, Wistano se incorporó

como coordinador de proyectos

especiales de la Universidad

Autónoma de Morelos. Entre

sus tareas estaba buscar proveedores

para equipar a los brigadistas

de la ruta ‘Sin Hambre’,

del programa estelar del gobierno

de Enrique Peña Nieto.

Gracias a este puesto, las

empresas de Dávila Córdova se

convirtieron en proveedores del

programa, en procesos poco claros.

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