Arresta y acusa EU al más alto jefe militar de México

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Bajo cargos de narcotráfico en el sexenio de Peña Nieto

 

 

Nota Novedades News

 

Dallas, Tx.- Salvador Cienfuegos Zepeda el general en retiro y extitular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el gobierno de Enrique Peña Nieto, así como integrantes de su familia, se quejaron de haber sufrido maltrato al momento que el militar mexicano fue detenido por agentes federales estadunidenses.

De acuerdo con una fuente oficial que revisa la denuncia y que por tratarse de un tema en proceso pide el anonimato, “la familia del general y él se quejaron del maltrato” ante las autoridades consulares mexicanas con quienes se reunieron luego del arresto.

Bajo la acusación de colusión con el narcotráfico, el extitular de la Sedena fue aprehendido por agentes federales de Estados Unidos el pasado jueves 15 de octubre al momento de arribar junto con su familia al aeropuerto internacional de Los Ángeles, California.

La denuncia del general y su familia alega que, al exsecretario de la Sedena en el sexenio de Peña Nieto, los agentes estadunidenses “lo trataron muy mal” física y verbalmente al momento que le anunciaban sus imputaciones y lo esposaban por ello.

La denuncia, aunque en nada cambia la situación jurídica del general, será revisada por la representación consular de México, misma que no está haciendo algo extraordinario con el caso, sino que cumple con el protocolo que se sigue con todo ciudadano mexicano.

La tarde de ayer martes 20 de octubre se realizó ante la Corte federal del Distrito Centro de California, la audiencia formal de arraigo o arresto de Cienfuegos Zepeda ante el juez Alexander MacKinnon; a la que el general mexicano declino asistir físicamente.

Su representación estaría encargada de su defensa legal, Duane Lyons, quien escuchará del juez los 4 delitos que le imputa a su cliente el Departamento de Justicia; 3 por conspiración para exportar varias drogas ilícitas a Estados Unidos y uno por lavado de dinero.

 

TEMEN

FUGA

 

Cienfuegos Zepeda podrá solicitar la libertad bajo fianza a través de su abogado, recurso legal que se le negará porque en el encausamiento judicial en su contra los fiscales a cargo del caso adviertan que de quedar libre por cualquier circunstancia el general escaparía de la justicia.

El juez de la Corte del Distrito Centro también notificará al general mexicano de que será extraditado al estado de Nueva York en donde es requerido por los delitos que le imputan, y en cuya entidad tiene que proceder su caso ante la Corte federal del Distrito Este.

Una vez que llegue a la ciudad de Brooklyn, donde se localiza la Corte federal del Distrito Este, a Cienfuegos Zepeda se le leerán formalmente las imputaciones y tendrá el derecho a declararse culpable o inocente.

A partir de ese momento y dependiendo de la decisión del exjefe de la Sedena, la Corte determinará el proceder; si se llevan a cabo audiencias de preparación de juicio, si es que se declara inocente, recibir sentencia o acordar un trato con el Departamento de Justicia si se autoincrimina.

En la eventualidad de un juicio y de ser declarado culpable por parte de un jurado calificador civil e independiente, Cienfuegos Zepeda podría ser sentenciado a cadena perpetua como castigo máximo o a 20 años de cárcel como pena mínima.

No se sabe y eso se conocerá una vez que se inicie el proceso en Brooklyn, si el Departamento de Justicia le ofrecerá al general mexicano un acuerdo para que se declare culpable y con ello convertirlo en testigo cooperante o testigo protegido.

 

GRABACION

ACUSADORA

 

El exsecretario de Defensa Salvador Cienfuegos –detenido el jueves 15 en el aeropuerto de Los Ángeles– proporcionaba a narcotraficantes información sobre operativos militares e investigaciones de inteligencia, señala el encausamiento judicial iniciado en contra del general.

Funcionarios del Departamento de Justicia revelaron a Proceso que entre las pruebas que lo incriminan destaca la grabación de una conversación telefónica que sostuvo con líderes de la delincuencia organizada. El arresto de Cienfuegos y su anunciado enjuiciamiento son parte de la Operación Padrino, una investigación que puede derivar en la captura de otros altos mandos militares e importantes políticos mexicanos.

Las acusaciones contra el militar mexicano se fortalecen debido a una grabación en poder de la Administración Federal Antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés) en la que se escucha una conversación telefónica entre el general Salvador Cienfuegos Zepeda con presuntos líderes de una organización del crimen organizado. Esta es la prueba central en poder del gobierno de Estados Unidos para acusar de narcotráfico y lavado de dinero al exsecretario de la Defensa Nacional (Sedena).

A principios de este año funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos confiaron a Proceso y a un periódico estadunidense de circulación nacional la existencia de la “Operación Padrino”, como bautizaron a la investigación por narcotráfico contra Cienfuegos.

“Contamos con una grabación interceptada que implica directamente al general (mexicano) con el tráfico de drogas”, expusieron en su momento fiscales federales a este semanario y al rotativo estadunidense.

Por tratarse de una investigación en curso, los fiscales pidieron a ambos medios no publicar en ese momento que la DEA tenía en la mira al general Cienfuegos. Advirtieron que hacerlo podría implicar acciones legales contra los reporteros por “obstrucción de justicia”, pues difundir detalles de un expediente judicial sellado puede derivar en complicidad con el acusado ya que se le alertaría sobre las imputaciones en su contra.

La pesquisa sobre las supuestas relaciones de Cienfuegos data de hace por lo menos 10 años o más cuando el militar estaba asignado a la IX Región Militar en Acapulco, Guerrero, y se corrobora con imputaciones recientes en el periodo 2015-2017, cuando fue secretario de Defensa durante el gobierno de Peña Nieto.

Un alto funcionario de la DEA, quien pidió no revelar su nombre debido a que se trata de una investigación en curso, informó a este semanario que en la investigación “Operación Padrino” está incluido el caso del exfiscal de Nayarit Édgar Vieytia. El exfiscal, detenido en Estados Unidos, es uno de los implicados en hechos de corrupción cometidos por la facción de los Beltrán Leyva que operaba en esa entidad, identificada en el encausamiento contra el exgeneral con el nombre “Cártel H2”.

Cienfuegos fue arrestado el pasado jueves 15 en el aeropuerto internacional de Los Ángeles, California, por autoridades federales de Estados Unidos con base en el expediente judicial que en su contra tiene la Corte Federal del Distrito Este, en Brooklyn, Nueva York.

 

MOREIRA,

EL ESLABON

 

El expresidente de México Enrique Peña Nieto y el general Salvador Cienfuegos Zepeda entablaron una relación de amistad 13 años atrás. La confianza del primero en el segundo fue tal que lo llevó a encabezar la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena)… y a estar hermanados en los operativos contra el crimen organizado.

 

En su sexenio, Peña Nieto convirtió a su amigo en el encargado de presionar a los legisladores federales para aprobar la entonces llamada Ley de Seguridad Nacional, mediante la cual ambos obtendrían impunidad ante posibles acusaciones de violación de los derechos humanos durante la lucha contra el narcotráfico y evitarían pasar por un litigo ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, como sí le ocurrió a Felipe Calderón.

El engarce entre Peña y Cienfuegos fue el exgobernador de Coahuila Humberto Moreira, promovido como dirigente nacional del PRI cuando el mexiquense era precandidato presidencial.

La intervención de Moreira fue clave para Peña Nieto en el sector castrense, círculo del cual conocía poco.

El 2 de julio de 2012, día de la jornada electoral, Proceso publicó el reportaje Una ruta llena de fango, en el cual se da cuenta de la relación de Moreira con Peña Nieto y otros personajes cuestionados públicamente por su inesperado enriquecimiento; entre ellos también figuraba Carlos Castillo.

 

NARCO

REUNION

 

En octubre de 2011, un año antes de obtener la nominación oficial de su partido a Los Pinos, gobernadores y exgobernadores acudieron a un encuentro en McAllen, Texas, en la casa de Castillo –alías El Dragón–, para refrendar su apoyo a Peña Nieto.

En la cita estuvieron el entonces gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, y el de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, así como el exgobernador de Coahuila que para ese entonces ya era el dirigente nacional del PRI, Humberto Moreira.

El 15 de junio de 2009, Castillo, quien a la postre fue detenido por el gobierno estadunidense por presuntos vínculos con el crimen organizado, realizó una fiesta en su residencia de McAllen. Al encuentro acudieron, según el blog de noticias Signos de Tamaulipas, Peña Nieto, Humberto Moreira y el entonces gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández, actualmente preso por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Debido a sus relaciones políticas y empresariales, Humberto Moreira se convirtió en marzo de 2011 en el personaje idóneo de Peña Nieto para dirigir el PRI.

Además del partido, el entonces dirigente nacional también fue el pasaporte de Peña a los círculos castrenses. Así, ese año resultó clave para el expresidente de México y los generales vinculados a Moreira, entre quienes figuran Jorge Juárez Loera, Roberto Miranda Sánchez y el propio Salvador Cienfuegos.

Los dos primeros eran viejos conocidos de Moreira, pues cada uno de ellos había estado al frente de la XI Región Militar, que abarca los estados de Coahuila, Chihuahua, Durango y Nuevo León.

 

CIRCULO

MILITAR

 

En el mismo año que Moreira ascendió a la dirigencia nacional priista, el general de división Jorge Juárez Loera logró escalar a la Oficialía Mayor de la Sedena.

En el primer semestre de 2011 el general de división Diplomado de Estado Mayor (DEM) Roberto Miranda Sánchez fue nombrado inspector y contralor general del Ejército y la Fuerza Aérea.

Mediante Humberto Moreira, el peñanietismo logró sumar voluntades en el sector castrense. Sin embargo, la inesperada muerte del general Juárez Loera, el 21 de mayo de 2011, fue lo que benefició más a Peña Nieto.

De acuerdo con un comunicado de la Sedena, el deceso del general fue causado por un accidente de tránsito, un par de días después de que fuera enviado a retiro.

El lugar de Juárez Loera en la Oficialía Mayor fue ocupado por Miranda Sánchez, y el hueco que éste dejó como inspector y contralor general del Ejército y Fuerza Aérea fue ocupado por un hombre aún más cercano a Peña Nieto: Salvador Cienfuegos Zepeda.

La génesis de la relación entre Peña y Cienfuegos se ubica cuando el primero gobernaba el Estado de México y el segundo era el responsable de la Región Militar I, que comprende la Ciudad de México y la entidad mexiquense.

Durante su mandato estatal, Peña Nieto fue benévolo con los militares. El 29 de abril de 2009 firmó dos convenios con la Sedena en los cuales les transfería, vía permuta, dos grandes predios.

De esa manera, la 22/a Zona Militar abandonó el centro de Toluca –donde estaba desde hace 60 años–, para ocupar un predio de 70 hectáreas en el municipio de Rayón.

La nueva sede integra “un cuartel general, instalaciones para un batallón de infantería, otro para un cuerpo de defensa rural, una unidad habitacional militar con 118 viviendas, enfermería, jardín de niños y escuela primaria. “Además, una planta de tratamiento de aguas residuales y un pozo para el abastecimiento de agua potable, así como un auditorio, áreas deportivas y helipuerto”, detalló el entonces gobierno estatal de Peña en un boletín de prensa.

Sobre el segundo terreno se dio a conocer que se establecería en San Miguel Ixtapa, municipio de Tejupilco. “Una corporación militar con un efectivo de 654 hombres, lo cual constituye un hecho de gran significado y trascendencia para los habitantes del sur del estado, quienes se han visto amenazados por la presencia de grupos delictivos organizados”.

 

ASCENSO

DEL GENERAL

 

Al inicio de 2012 el general Miranda Sánchez pasó a retiro y, de nuevo, los movimientos favorecieron al entonces candidato del PRI a la Presidencia de la República: el lugar de Miranda en la Oficialía Mayor fue ocupado por el general Cienfuegos.

En tanto, el espacio que dejó Cienfuegos como inspector y contralor general del Ejército y Fuerza Aérea pasó a manos de otro cercano a Moreira: Mario Marco Antonio González Barreda.

Hasta el 17 de enero último, González Barreda fue el comandante de la XI Región Militar con sede en Torreón, Coahuila, cargo en el que antes estuvo el general Juárez Loera y anteriormente Miranda Sánchez, dos viejos conocidos de Moreira.

La cercanía del exgobernador de Coahuila con el sector castrense y las posiciones clave de sus amigos en la Sedena impulsaron a Cienfuegos para que, de manera inesperada, entrara en la carrera por la Secretaría de la Defensa Nacional.

Cienfuegos desplazó a Demetrio Gaytán Ochoa y a Luis Arturo Oliver Cen, quienes también ocupaban posiciones importantes en la Sedena.

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